Hablamos con Joaquín Nieto Sainz Director de la Oficina de la OIT para España


Hoy en La Salud Es Mas hablamos con Joaquín Nieto Sainz Director de la Oficina de la OIT para España desde el 1 de mayo de 2011 sobre las iniciativas de la Organización Internacional del Trabajo y en concreto sobre la iniciativa el “El futuro del trabajo” que es una de las siete acciones para conmemorar el centenario de la OIT que se celebrará en 2019.

La iniciativa El futuro del trabajo” es una de las siete acciones para conmemorar el centenario, ¿cuáles serán sus principales aportaciones y quiénes están llamados a participar? 

Pretende responder a una pregunta decisiva en estos tiempos: ¿Qué va a pasar con el empleo? Se plantean cuestiones tales como si va a haber trabajo para todo el mundo, cuántas horas, en qué condiciones va a trabajar la gente, con qué remuneración, qué impacto van a tener las nuevas tecnologías, el desarrollo tecnológico y la digitalización, cómo va a afectar la evolución demográfica o los requerimientos ambientales para una economía baja en carbono. La OIT quiere responder a estar preguntas en torno a la celebración de su centenario cumpliendo con el mandato con el que nació la organización: “trabajar por la justicia social”. Partiendo de que las malas condiciones de trabajo son uno de los motivos principales de injusticia social e insatisfacción, ¿cómo lograr unas normas de trabajo para todos los países?.

Tenemos que tener en cuenta que el cambio se está dando ya, el mundo es muy diferente del de hace un año y lo será aún más el año que viene

Hay déficit de trabajo decente, la mitad de la población mundial no tiene acceso a ningún sistema de protección social y solo el 20% tienen acceso a un sistema de protección social de conjunto. También hay déficit en seguridad en el trabajo, 2.300.000 trabajadores mueren al años. Con todo este panorama mundial, intentamos responder a las preguntas, no solo con un sentido descriptivo, si no con la intención de orientar el futuro hacia el trabajo que queremos.

Este debate queremos hacerlo, en primer lugar con los constituyentes de la OIT, gobiernos y sociedad civil (empleadores, trabajadores y sus respectivas asociaciones), pues son ellos los que tienen que dar respuesta a cómo orientar el futuro del trabajo que queremos. También queremos recibir y escuchar todas las aportaciones que se puedan hace desde la sociedad y el mundo académico. Queremos incluir a todo el mundo y por ello, tenemos hasta 2019 para realizarlo. 

La economía verde y la economía del cuidado parecen dos fuentes de trabajo de crecimiento en un futuro, pero ¿cuáles serán los puestos más demandados? 

Son dos fuentes absolutamente transversales. En el caso de la economía verde, significa una transformación del conjunto de actividades económicas de la economía convencional, es decir, es una economía que tendrá que proveer de energía a la sociedad de una manera sostenible, ya no se podrán utilizar combustibles fósiles por lo que se tendrá que hacer con energías renovables y con mucha mayor eficiencia y ahorro energético. Esto requiere una serie de cualificaciones tecnológicas y digitales. Muchos oficios cambiaran enfocándose hacia el camino de un sistema de movilidad más sostenible y  hacia una agricultura ecológica menos consumidora de agua y energía, todo encaminado hacia una incorporación de las nuevas tecnologías.

En el caso de los cuidados, hay todo un nuevo sector industrial y de servicios, teniendo en cuenta las tendencias de envejecimiento de la población. Ensanchar la base de la pirámide de la población activa de manera que hombres y mujeres compartan, tanto el trabajo remunerado como el no remunerado (el trabajo en el hogar), implicará la necesidad de organizar los cuidados de manera que se generen muchísimos empleos que requieran su propia especialización. Facilitar la movilidad de las personas necesita también un desarrollo industrial en materiales y bienes ergonómicos.

Tenemos que tener en cuenta que el cambio se está dando ya, el mundo es muy diferente del de hace un año y lo será aún más el año que viene. Están apareciendo nuevas formas de trabajar, como la conocida economía colaborativa. El objetivo es encontrar y fortalecer las nuevas formas de trabajo de manera que conserven todo lo bueno que tienen y, a la vez, se corrija lo que pueden ser disfunciones sociales o incumplimiento de las obligaciones empresariales y derechos del trabajador. 

El 60% de los niños y niñas que están ahora mismo en la escuela trabajaran en profesiones que no existen, lo que producirá unos cambios enormes

En un futuro, parece improbable y obsoleto la idea de mantener un empleo durante toda la vida laboral, ¿cómo ve los nuevos modelos y sistemas de trabajo? ¿afectará a la calidad y condiciones del trabajador? 

Habrá una diversidad de empleos como la hay hoy y como la habido siempre. Lo que se conoce como trabajo “típico”, es decir, un contrato por tiempo indefinido, con horario completo que hacía que las personas tuvieran una carrera profesional en la misma empresa durante muchos años ha sido el trabajo dominante en una parte del mundo, en el mundo industrializado. En otra parte del mundo el 60% de los trabajadores trabajan en la economía informal.

Este trabajo “típico” ha convivido con el trabajo temporal con causa y con trabajos a tiempo parcial voluntario. Esto ha cambiado, ahora se ha ascendido el trabajo con contrato temporal hacia actividades que no son temporales, sin causa alguna, o se ha extendido el trabajo a tiempo parcial involuntario, tal vez ahí es donde haya que corregir. Hay que buscar la formalización del trabajo informal, ya que de esta manera no habrá derechos ni contribución fiscal, lo que conlleva que no se puedan organizar sistemas de protección social. Es esencial adecuar las contrataciones a las características del trabajo, se trata organizar el trabajo de acuerdo con las necesidades de la producción y los derechos de los trabajadores. 

Envejecimiento. En muchas economías la edad media de la población laboral está subiendo cómo afectará al trabajo ele envejecimiento de la población activa. 

Depende de cómo se organice la propia sociedad, de cómo se organice la relación entre trabajo remunerado y no remunerado, si la población activa se amplía a todo el mundo, de cómo se reorganicen los sistemas de pensiones de forma que, dependiendo de los oficios y el desgaste, la gente pueda tener una jubilación anticipada o una jubilación más tarde de la media. Es decir, depende de cómo se organice el trabajo, este envejecimiento de la población puede ser un problema irresoluble o puede ser una fuente de actividad económica, de empleo o de nuevas profesiones y actividades. Es muy positivo que nuestros mayores vivan cada vez más tiempo. 

¿Cómo ve la innovación tecnológica? ¿Cree que es una oportunidad para la empleabilidad? 

Por supuesto. Lo que pasa es que se van a producir cambios. El 60% de los niños y niñas que están ahora mismo en la escuela trabajaran en profesiones que no existen, lo que producirá unos cambios enormes que van a conllevar procesos de robotización que tendrá como consecuencia la sustitución de empleos actuales por máquinas o robots, los que también hay que fabricar, y esto generará nuevos empleos. Lo difícil es gobernar la transición ya que aunque se creen más trabajos, no será en el mismo momento y en el mismo lugar que los que se destruyen. Lo importante es organizar esa transición de forma justa, para ello tiene que haber un diálogo social y anticiparse a lo que viene creando los mecanismos públicos y privados y los derechos correspondientes. 

¿Se alcanzarán niveles de igualdad laboral entre hombres y mujeres? ¿Cuáles serán las políticas a aplicar para ello? 

Se están creando y se ha creado. Se ha avanzado mucho, el problema es que se ha estancado, incluso en el acceso de las mujeres al trabajo, su incorporación a la población activa y la brecha salarial. El porcentaje de población activa entre las mujeres superaba el 50% hace unos pocos años, sin embargo ahora se encuentra por debajo. Esto requiere políticas públicas y políticas de negociación colectiva. Si otros países han logrado reducir la brecha salarial, ¿por qué no se va a poder reducir en todos?

Reduciendo la brecha salarial y las diferencias entre la discriminación existente las sociedades avanzan muchísimo. Ensanchando la población activa será mucho más fácil abordar los temas del envejecimiento de la población. Incorporar a las mujeres a la población activa y a todas las responsabilidades, será enriquecedor para la sociedad porque tendrá mucha más capacidad y mucho más talento organizado y aplicado a la producción y a los servicios. Una sociedad que quiera avanzar no lo podrá hacer sin la mujer. Esto requiere no solo modificaciones en el campo de las relaciones laborales, si no modificaciones sociales profundas y compartir el trabajo no remunerado.  

¿Qué proyectos está preparando la OIT? 

En junio de 2016 se constituyó  la Comisión Tripartita sobre el Futuro del Trabajo con el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, la COE, la CEPIME, CC.OO. y la Comisión General de Trabajadores. Esta comisión se encarga de fomentar y organizar el Debate sobre el Futuro del Trabajo. El próximo 28 de marzo se ha convocado una Conferencia sobre el Futuro del Trabajo para abrir el debate de aquí al año 2019. Estamos convencidos de que este debate es decisivo y va a tener una gran acogida cuando se desarrollé en todos los sectores. No podemos organizar el futuro si no entendemos por dónde van los cambios y no decidimos que futuro queremos organizar y lo hacemos juntos.

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