IBV y AERTE juntos por la prevención, detección y protección frente a caídas de personas mayores


El proyecto INSTINTO, financiado por IVACE, aspira a incrementar la calidad de vida de las personas mayores garantizándoles un envejecimiento saludable gracias a la aplicación de nuevas tecnologías TIC en la vida diaria, centrándose en la problemática de las caídas.

El pasado 20 de septiembre se reunieron el Instituto de Biomecánica (IBV) y AERTE para hacer una puesta al día del estado del arte en los últimos avances y estrategias para la aplicación de las nuevas tecnologías en la prevención, monitorización y protección frente a las caídas de las personas mayores. Este proyecto, financiado a través IVACE, se está realizando en colaboración con AITEX.

Una realidad evidente a día de hoy es el envejecimiento de la población mundial. Mediante el proyecto INSTINTO, se pretende desarrollar un sistema inteligente con sensores y actuadores integrados en textiles para su aplicación en la prevención, detección y protección frente a caídas de personas mayores, que permitirá incrementar la calidad de vida de este sector poblacional, la calidad y eficacia de los sistemas de salud y el bienestar social de la Comunidad Valenciana.

El objetivo de esta colaboración con AERTE es cooperar en la validación funcional del sistema en los contextos propios de los profesionales del sector sociosanitario y servicios sociales

En la reunión han participado David Garrido, director de innovación en Valoración Biomecánica del IBV y José María Toro, director general de AERTE.

El proyecto INSTINTO pretende estudiar las posibilidades generadas por el desarrollo de los sistemas de detección y protección frente a caída con el objetivo de reducir el impacto de las mismas sobre la salud de las personas mayores.

Garrido declara que “las caídas representan un problema sensible y en muchas ocasiones evitable a través de la innovación. En ese sentido, el IBV está fuertemente comprometido con el desarrollo de soluciones innovadoras que ayuden a reducir el impacto negativo de las caídas sobre la calidad de vida de las personas que las sufren”.

El proyecto INSTINTO, en su segunda anualidad, prevé elaborar el sistema demostrador y analizar sus beneficios técnicos y económicos, lo cual permitirá comprobar en un contexto real la utilidad del conocimiento generado por los centros investigadores.

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