Nuevas directrices de la OIT para garantizar el trabajo decente en los servicios públicos de urgencia


Expertos adoptan nuevas directrices a fin de promover el trabajo decente en los servicios públicos de urgencia, desde una mejor protección frente a los riesgos que enfrentan los trabajadores de estos servicios hasta las prestaciones en caso de enfermedades profesionales o accidentes en el trabajo.

Una reunión de expertos de la OIT adoptó las Directrices sobre el trabajo decente en los servicios públicos de urgencia que contemplan las condiciones con frecuencia extremas que enfrentan los trabajadores, en un momento en que las situaciones de emergencia se hacen cada vez más frecuentes y complejas.

La policía, los bomberos, los servicios médicos de urgencia, los servicios de búsqueda y salvamento están cubiertos en el marco de estas directrices, así como otros cuerpos a los cuales se suele acudir en situaciones de emergencia, como las fuerzas armadas, los servicios de seguridad y vigilancia, las unidades de artificieros, las administraciones locales, los servicios fúnebres y de levantamiento de cadáveres, los servicios encargados de restablecer el suministro de agua y electricidad y las profesiones conexas, como los trabajadores sociales.

“Debido al cambio climático y a la creciente ferocidad de los desastres naturales asociados, se ha hecho urgente prestar atención especial a las condiciones de trabajo de estos héroes cotidianos,” declaró Dheepak Dhital, Representante Permanente de Nepal ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra, quien presidió la reunión.

Durante esta semana de reunión, los 24 expertos – en representación de gobiernos, organizaciones de empleadores y de trabajadores – destacaron la gran diversidad de desastres que tienen que enfrentar los trabajadores de los Servicios Públicos de Urgencia (SPU), que incluyen las epidemias, los fenómenos meteorológicos extremos, los accidentes industriales, los conflictos y los ataques terroristas.

Estas directrices, que serán sometidas para aprobación al Consejo de Administración de la OIT , promueven medidas coherentes de preparación a las situaciones de emergencia y la prevención de desastres, el acceso a la protección social y la inspección del trabajo eficaz.

“Estas directrices ayudarán a la OIT, a sus mandantes y sus socios, a mejorar la seguridad y el bienestar de las mujeres y hombres que diariamente se arriesgan para salvar vidas y responder a las situaciones de emergencia. Dado que es el resultado de un diálogo entre gobiernos, empleadores y trabajadores, esta herramienta contiene orientación práctica sobre cómo hacer frente a los múltiples desafíos que enfrentan los trabajadores de los servicios públicos de urgencia,” declaró Alette van Leur, Directora del Departamento de Políticas Sectoriales de la OIT.

El documento pone de manifiesto que “en muchas regiones, los cambios registrados en el entorno social, económico y relativo a la seguridad han obligado a fortalecer y a mejorar los SPU… Esto requiere adoptar una visión integral de la dimensión laboral de la prestación y el funcionamiento de los SPU.”

Señala además que los trabajadores de los servicios de urgencia con frecuencia enfrentan grandes riesgos y trabajan muchas horas, en horarios irregulares. Entre otras medidas, las directrices invitan a:

  • Adoptar medidas que protejan a los trabajadores de los SPU contra jornadas laborales excesivas.
  • Las modalidades y las condiciones de trabajo, incluido el tiempo de trabajo y los días de descanso y de vacaciones, deberán determinarse mediante la negociación colectiva o su equivalente.
  • Desplegar esfuerzos para proteger a los trabajadores de los SPU del impacto de la austeridad fiscal.
  • Acceso a la protección social para los trabajadores de los SPU y sus familiares a cargo, incluida la cobertura en caso de enfermedades profesionales, accidente o muerte relacionados con el trabajo.
  • El derecho a un salario mínimo, que cubra las necesidades de los trabajadores de los SPU y sus familias.
  • La conformidad con las normas de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST). Además del sobreesfuerzo físico y psicológico que se les exige, los trabajadores de los SPU enfrentan diversos problemas de SST, como la exposición a residuos, fugas de materiales peligrosos, contaminación del agua y del aire, asbesto y radiaciones, así como temperaturas extremas, derrumbes de edificios, accidentes de tráfico y al riesgo de caídas.

Las directrices exhortan a los gobiernos a garantizar la aplicación de los principios y derechos fundamentales en el trabajo a todos los trabajadores de los SPU, y a tomar medidas para eliminar el trabajo infantil en los SPU, especialmente en las fuerzas armadas que realizan intervenciones de urgencia, y a adoptar políticas que eliminen el recurso al trabajo obligatorio en los SPU. Las directrices también dedican atención al caso especial de las personas que trabajan como voluntarias en la respuesta a las situaciones de crisis.

Estas directrices revisan las Directrices sobre el diálogo social en los servicios públicos de urgencia  adoptadas por la OIT en 2003 y complementan la Recomendación núm. 205  que abarca “todas las medidas relativas al empleo y al trabajo decente que se adoptan para responder a las situaciones de crisis provocadas por los conflictos y los desastres”.

A la reunión, participaron expertos de los gobiernos de Brasil, Filipinas, Francia, Italia, Jordania, Perú, Sierra Leona y Túnez. Los participantes acogieron con satisfacción la adopción del documento.

“Este es un solo pequeño paso que podemos dar: llevarlo a nuestros países y garantizar que, mientras hacemos frente a los desastres, también nos ocupemos de las personas que se encargan de ello… Con este documento, esperamos que esas personas estarán protegidas, y garantizaremos que disponemos de las medidas para hacerlo,” declaró Teresita S. Cucueco, Vicepresidenta representante de los expertos de los gobiernos.

“Lo que estas directrices van a permitir, es ofrecer asistencia práctica a los países, las organizaciones y los departamentos gubernamentales, para saber cómo pueden hacer el mejor uso posible de sus servicios de urgencia, y proteger a sus trabajadores, ellos arriesgan su vida, merecen el respeto y la protección que estas directrices pueden dar,” señaló Paul Mackay, Vicepresidente en representación de los expertos de los empleadores.

“Necesitamos este tipo de orientación para motivar a nuestros miembros y educarlos sobre sus responsabilidades en materia de preparación y de respuesta a los desastres… Gracias al aporte de estas directrices podemos trabajar con los gobiernos y los empleadores de los SPU a fin de crear un entorno realmente propicio,” declaró David Boys, Vicepresidente en representación de los expertos de los trabajadores.

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