La idea es simple, pero tremendamente ingeniosa. Buscan que el dron sea una herramienta para enviar materiales como baterías, vacunas, sangre u otros tipos de suministros médicos a lugares remotos o zonas a las que es complicado acceder. Véase catástrofes naturales o conflictos bélicos. Las aeronaves tienen el aspecto más propio de una manualidad que de una tecnología rompedora; pero lo cierto es que albergan en su interior un corazoncito electrónico conformado por un sencillo receptor de señales GPS, sensores y actuadores aerodinámicos para mantenerlas estables y dirigirlas.

Texto: Juanlu Ocampos