Tras el reconocimiento como trabajadores de pleno derecho, Glovo y Deliveroo deben velar por su salud.

Los “Riders” son esos trabajadores que vemos circular por nuestras ciudades trasportando en bicicletas nuestra comida a domicilio para empresas como Glovo o Deliveroo. Tras su reconocimiento como trabajadores de pleno derecho el Instituto Vasco de Riesgos Laborales OSALAN, el Instituto Valenciano de Seguridad y Salud en el Trabajo INVASSAT y la Universitat de València, han confeccionado una guía de riesgos laborales para estos “hijos de la nueva economía”.La Comunidad Valenciana, el País Vasco y la Universidad de Valencia estudiarán la prevención de riesgos de la salud en las personas trabajadoras de la economía de plataforma

Su reconociendo como trabajadores asalariados, llegó por medio de una denuncia de la inspección de trabajo que los tildaba de “falsos autónomos” y una posterior sentencia del juzgado de lo social por lo que ahora deben ser reconocidos sus derechos.

Uno de los principales problemas a los que tienen que enfrentarse los repartidores son los riesgos psicosociales. El estrés es el más común de estos pues su reputación y su puesto de trabajo, depende en muchas ocasiones de la valoración que les demos en la aplicación, un método en ocasiones arbitrario.

La soledad también es un factor de riesgo para estos trabajadores ya pasan gran parte de su jornada sin entablar relación con nadie, lo que provoca en ocasiones situaciones de acoso sexual, en especial a las empleadas que al acudir a casa de clientes pueden percibir un trato inadecuado o denigrante.

A los riesgos psicosociales se le suma otro de los problemas más graves, el de los accidentes “in misión” agravados por “la necesidad” de usar la aplicación de móvil mientras pedalean, lo que aumenta enormemente la probabilidad de sufrir accidentes graves de tráfico (además de incurrir en un delito contra la seguridad vial).

A esto le tenemos que sumar los problemas ergonómicos debido a las horas que pasan sobre la bicicleta y las cargas que transportan en sus ya famosas mochilas.

Una vez ya se les ha reconocido como trabajadores de pleno derecho, las empresas no pueden seguir perdiendo más tiempo y deben contar con las garantías de seguridad y salud del resto de trabajadores. Además de evaluar, se deben aplicar las medidas necesarias para eliminar estos riesgos o al menos minimizarlos además de proporcionales la vigilancia de la salud adecuada.