Unos pocos minutos de subir escaleras, a intervalos cortos a lo largo del día, pueden mejorar la salud cardiovascular, según una nueva investigación de kinesiólogos de la Universidad de McMaster y la UBC Okanagan.

Los hallazgos, publicados en la revista Applied Physiology, Nutrition and Metabolism, sugieren que prácticamente cualquier persona puede mejorar su condición física, en cualquier lugar, en cualquier momento.

“Los hallazgos hacen que sea aún más fácil para las personas incorporar ‘bocadillos de ejercicio’ en su día”, dice Martin Gibala, profesor de kinesiología en McMaster y autor principal del estudio.

“Aquellos que trabajan en torres de oficinas o viven en edificios de apartamentos pueden subir vigorosamente unos cuantos tramos de escaleras por la mañana, durante el almuerzo y por la noche y saber que están haciendo un entrenamiento efectivo”.

Estudios anteriores habían demostrado que los breves episodios de ejercicio vigoroso, o entrenamiento a intervalos de velocidad (SIT), son efectivos cuando se realizan en una sola sesión, con unos pocos minutos de recuperación entre las ráfagas intensas, lo que requiere un compromiso de tiempo total de aproximadamente 10 minutos.

Para este estudio, los investigadores se propusieron determinar si los bocadillos de ejercicio SIT, o los episodios vigorosos de subir escaleras realizados como sprints individuales a lo largo del día serían suficientes para mejorar la capacidad cardiorrespiratoria (CRF), un importante marcador saludable que está relacionado con la longevidad y la enfermedad cardiovascular. riesgo de enfermedad

Un grupo de adultos jóvenes sedentarios subió vigorosamente a una escalera de tres vuelos, tres veces al día, separados por una a cuatro horas de recuperación. Repitieron el protocolo tres veces por semana a lo largo de seis semanas. Los investigadores compararon el cambio en su forma física con un grupo de control que no hizo ejercicio.

“Sabemos que el entrenamiento a intervalos de sprint funciona, pero nos sorprendió un poco ver que el enfoque de las meriendas en la escalera también fue efectivo”, dice Jonathan Little, profesor asistente en el campus de la UBC en Okanagan y coautor del estudio. “Subir vigorosamente unos cuantos tramos de escaleras en el café o en el baño durante el día parece ser suficiente para mejorar el estado físico de las personas que de otra manera son sedentarias”.

Además de estar más en forma, los escaladores de escaleras también eran más fuertes en comparación con sus homólogos sedentarios al final del estudio, y generaron más potencia durante una prueba de ciclismo máxima.

En el futuro, los investigadores esperan investigar diferentes protocolos de ejercicio con diferentes tiempos de recuperación y el efecto sobre otros indicadores relacionados con la salud, como la presión arterial y el control glucémico.