Levin es consciente de la expectación y las esperanzas que despiertan en mucha gente sus trabajos, en especial cuando se menciona la palabra cáncer, responsable de millones de muertes en el planeta cada año, aunque advierte de que es incapaz de establecer un plazo para predecir cuándo podrán estas técnicas ser aplicadas en humanos. Sin embargo se muestra optimista de cara a lo que sucederá en los próximos años: “estamos empezando a vislumbrar cómo funcionan estos procesos. Así que el futuro será brillante”

Texto: José L. Álvarez Cedena.